Diversos estudios realizados por la Asociación de Exportadores de Chile (ASOEX), referidos a la frecuencia con que los trabajadores chilenos recibían capacitación, dejaron en evidencia las magras cifras que presentaba el sector agrícola en comparación con otras actividades económicas del país. Así, hasta hace 10 años, un trabajador del sector silvoagropecuario tenía la posibilidad de capacitarse cada 50 años, tiempo que hoy se ha reducido a 15. En el caso del personal de empresas asociadas al OTIC AGROCAP, impulsor del Simapro en Chile, este lapso ha disminuido a 4 años.